El «profe» Manuel

Por: Karla Alonso Leyva/ Radio 26

Al «profe» Manuel la pedagogía lo tocó de cerca a sus diez años. Mientras enseñaba a un grupo de niños a jugar ajedrez, supo que quería dedicar su vida a ser maestro.

Ser el primero de la familia en ejercer la profesión nunca fue una limitante para este docente y aunque han pasado trece años desde que culminó la carrera siente el mismo entusiasmo cuando llega a un aula.

“Al principio hay un poco de nervios, pero fue muy alentador ver cómo jóvenes prácticamente de mi edad adquirían conocimientos con la enseñanza que yo les proporcionaba”.

Sus estudios en el pre pedagógico Alberto Medina, del municipio de Jagüey Grande, le proporcionaron la primera experiencia entre tizas y pizarrones, y aunque la matemática es de las asignaturas que ha impartido la preferida, esta periodista da fe de que si de enseñar se trata, no importa la materia porque la pedagogía la lleva en el alma.

De su trabajo en la enseñanza secundaria y preuniversitaria guarda muchas experiencias. Pero trabajar en la Educación Superior más de una vez ha gratificado el empeño que le pone a su formación como docente.

“Durante la firma de un convenio de la Universidad de Matanzas con una universidad mexicana, los colegas extranjeros pedían una conferencia sobre aprendizaje desarrollador. Por mi juventud todos de alguna manera estaban a la expectativa de qué podía lograr un profesor tan joven con una intervención tan importante y necesaria para nuestra universidad.

«Cuando terminamos una conferencia pensada para 50 personas había concluido con la participación de más de 130, lo cual fue muy gratificante para mí como ponente y para la Universidad de Matanzas que se abría al mundo con el potencial científico de sus docentes.

«Ese día los directivos y el resto de los profesores de ambas partes me felicitaron, lo cual se convirtió en motivo de orgullo y satisfacción y a su vez un incentivo para continuar preparándome como docente e investigador.”

La tarea más compleja que enfrenta por estos días el «profe» Manuel Soto Ramos es la preparación de otros docentes de la casa de altos estudios yumurina. Continuar con la docencia por medio de plataformas virtuales, más que un desafío para la universidad matancera es el objetivo de sus investigaciones.

“Estos cursos de posgrado que impartimos a los profesores no son solo importantes, sino necesarios. Los nuevos escenarios demandan de modelos más vinculados a las tecnologías. La situación que ha generado la covid-19 para el entorno universitario nos demostró que el potencial científico de nuestras universidades se puede poner en un nivel superior en función de que la educación no se detenga.”

La jovialidad con que comparte sus conocimientos hace que sus métodos de enseñanza resulten atractivos y novedosos para quienes del otro lado del aula confunden a Manuel con un recién graduado u otro joven más del grupo.

Sin embargo, detrás de lo atractivo de sus clases y su enérgica juventud, el «profe» Manuel hace honor al potencial científico de la docencia cubana.

 

Impactos: 660

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com