Guapo y fajao en las redes

Redacción: Miladys Moreno/ DECOM

En tiempos de Covid 19 se ha evidenciado un incremento del uso de las redes sociales. Diversas son las informaciones que circulan por esta vía, personales, sociales, económicas, internacionales, en fin, todo un combo de contenidos para su consumo; sin embargo, de igual manera se percibe una marcada presencia de social media reaccionarios con publicaciones que pretender alterar el orden público en Cuba, difamar, desacreditar y desprestigiar con ofensas y falsos argumentos a profesionales, dirigentes e instituciones.

Estudiantes y profesores de la Universidad de Matanzas conscientes del daño que generan estas informaciones en la sociedad, también convirtieron las redes sociales en escenario para la defensa de nuestro país, de nuestra identidad, de nuestra institución, de nuestra gente.

Captó mi atención la forma irónica y jocosa que utiliza el profesor Osmany Sánchez, para plantear sus criterios y argumentos con relación a temas relacionados con la subversión a Cuba; así mismo, la firmeza y seriedad de sus palabras cuando de desmontar una mentira se trata.

Conozca el criterio que tiene este profesor sobre el tema.

¿Considera las redes sociales fuente de información confiable?

Por su inmediatez, las redes sociales son una importante fuente de información, lo que sucede es que hay que actuar con responsabilidad y siempre verificar la fuente, para evitar replicar una noticia falsa.

Siempre recomiendo no guiarse sólo por quién comparte la información sino la fuente de la misma porque a veces vemos que algunas personas se guían sólo por el título de la noticia, que con toda intención aparenta presentar una noticia positiva de nuestro proceso revolucionario mientras en el contenido es todo lo contrario.

Una de las líneas temáticas de sus publicaciones es precisamente la defensa de esta Revolución y desarticular mensajes subversivos. ¿Qué lo ha motivado a hacer público desde su perfil, sus criterios en torno a este tema?

No critico a quien dedica su muro de Facebook sólo a compartir información personal, familiar, etc. pero creo que hay mucho en juego, se nos está haciendo una guerra de mentiras y esa guerra sólo la podemos ganar con verdades.

La solución no es entrar en interminables y además estériles debates para rebatir esas mentiras sino mostrar lo que hacemos a diario, ahí es donde está la obra de la revolución, en el día a día en Cuba.

A la contrarrevolución no le afectan las consignas ni la reafirmación de nuestra posición revolucionaria, lo que les hace daño es cuando les mostramos la Cuba real, la del día a día como te decía antes.

Por ejemplo, la mejor forma de demostrar que en nuestra juventud no prima la apatía que ellos quieren demostrar, es publicar lo que hacen nuestros jóvenes, su participación como voluntarios en la zona roja, trabajos voluntarios, su participación en los juegos deportivos universitarios, en las prácticas laborales, en los contingentes pedagógicos, eso es lo que le hace daño a la contrarrevolución porque les desmonta su discurso mediático.

Por lo visto tiene muchos seguidores que apoyan sus principios, pero también otros que se empeñan en desmentir sus argumentos con falsas informaciones, difamaciones y ofensas. ¿Cómo responde usted ante estas reacciones?

Por supuesto que la mayoría de mis amigos en las redes sociales son personas que comparten mi posición ideológica, sin embargo, algunos que tienen discrepancias con nuestro gobierno son capaces de debatir con respeto en público o en privado porque reconocen que, aunque no están de acuerdo con mi forma de pensar, respetan mi sinceridad y eso es algo que no podemos perder los revolucionarios en las redes sociales porque la mentira es incompatible con la revolución.

Si no tenemos toda la información sobre un tema, entonces hay que salir a buscarla, consultar y nunca, nunca temer reconocer que se ha cometido un error porque no se puede confundir el modo de actuar de una persona, ocupe el cargo que ocupe, con nuestro proceso revolucionario, con nuestro proyecto, que está por encima de todos nosotros.

Sobre las ofensas, bueno ese es un buen indicador de cuál es el lado correcto. Cuando no existen argumentos, se recurre a la ofensa y a la descalificación. Ningún revolucionario puede caer en ese juego, aunque ciertamente la ironía y el sarcasmo es a veces la única solución para debatir con algunas personas.

Dígame; cómo un cubano, que se sienta 100% cubano, puede defender su Patria desde las redes sociales?

La Revolución se defiende sola, con sus logros, sólo hay que mostrarlos y esa debe ser tarea de todo el que se sienta 100% cubano. Con la campaña de odio desatada desde Miami en los últimos años, ha surgido un fenómeno interesantísimo y es la proliferación de youtubers que, sin tener una posición favorable hacia la revolución cubana, sí luchan contra el bloqueo y esa es una forma de defender a la patria.

Las redes sociales son un espacio que debemos y podemos ganar con la verdad revolucionaria pero también como educadores, debemos dedicar tiempo en el aula para comentar con nuestros estudiantes todas esas mentiras que aparecen en las redes sociales en contra de la revolución.

Un twitazo es efectivo, pero mucho más nos va a aportar hacer todos los días un “aulazo”, que sería, debatir, debatir mucho con nuestros estudiantes, escucharlos, sólo así podemos hacer un uso efectivo de las redes sociales, para no dejarlo todo a lo que hacemos frente a una computadora.

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